Nobel por una luz que saca al cáncer de las oscuridades
Es una proteína luminosa para visualizar enfermedades.
9 de octubre de 2008
El científico japonés Osamu Shimomura, junto a sus pares estadounidenses Martin Chalfie y Roger Tsien, ganaron ayer el premio Nobel de Química 2008, por su descubrimiento y desarrollo de la proteína fluorescente verde usada en biomedicina.Esta proteína permite hacer visibles células tales como las cancerosas, pudiendo seguir las etapas de desarrollo en un organismo. La proteína fluorescente verde es aquella que hace brillar a la medusa de la especie aequorea victoria que vive en el Océano Pacífico y se presenta de forma pequeña y conformada por 238 aminoácidos, muchos de los cuales emiten luz en el centro.Los científicos fueron los primeros en descubrir la molécula que emite la fluorescencia verde al ser irradiada por luz azul o ultravioleta. El gen que codifica la proteína fluorescente puede ser unido de manera dirigida a una proteína celular deseada e introducida en un organismo para que, con la ayuda de un microscopio de fluorescencia, se vea la actividad de las células vivas.Por esa proteína, los científicos lograron hacer visible una serie de procesos que antes eran invisibles como el desarrollo de células nerviosas en el cerebro o la propagación de las células cancerígenas.El fuerte color verde de la proteína permite a investigadores iluminar tumores en crecimiento, mostrar el desarrollo del mal de Alzheimer en el cerebro, o el crecimiento de bacterias dañinas. Ese descubrimiento también posibilitó la observación de las células que producen insulina en el páncreas de un embrión.Esto permitirá seguir los procesos intracelulares para potencia el desarrollo de medicamentos más efectivos.Shimomura aisló primero la proteína en las medusas y descubrió que la proteína brillaba en color verde bajo luz ultravioleta. Chalfie tomó el descubrimiento para demostrar el valor de esa proteína como un marcador genético luminoso para fenómenos biológicos y Tsien extendió la paleta de colores más allá del verde, permitiendo a los científicos seguir varios procesos biológicos al mismo tiempo.Tsien nació el 1 de febrero de 1952 en Nueva York, estudió química y física en Harvard y se graduó en 1977 en la Universidad de Cambridge, en Gran Bretaña.Su colega Chalfie nació en 1947 y es profesor de neurobiología de la Universidad de Harvard. En tanto, Shimomura, nacido en Kyoto en 1928, es profesor de Medicina en la Universidad de Boston.
La autora y la obra
Nace en Buenos Aires en los años cincuenta pero es un cáncer de mama pasados los cuarenta años lo que la hace consciente del estar viva. Comprende la necesidad de hacernos cargo de nuestra propia existencia. Comienza entonces a estudiar el proceso vital más básico, la alimentación que le llevará a comprender cuan importante es en el desarrollo de los demás procesos vitales, la mente, el espíritu y por supuesto el cuerpo en toda su expresión. En medio de toda esta investigación y cuidando de sí misma, es cuando la vida le da una segunda oportunidad.
Le diagnostican un cáncer de pulmón terminal y es entonces cuando Marta Martín puede poner en práctica todos los conocimientos aprendidos. Las conclusiones y las nuevas preguntas que se van formulando en todo este proceso de desarrollo personal tanto físico como mental dan lugar a esta obra. En “Un vuelo que me salvó la vida”, nos revela como salvó su vida mirando al cáncer no como una condena, sino como una oportunidad para curarse. Su fe en una alimentación adecuada y la práctica continua de un pensamiento consciente la llevaron hacer del cáncer algo más que una enfermedad.
Marta Martín se ha convertido en una guía esencial para todos aquellos que quieran curarse, y de urgencia vital para los que todavía piensan que algo así no es posible. Objeto de estudio y sanadora, con la publicación de este libro nos hace participes a todos nosotros de la experiencia que la mantuvo con vida.
Le diagnostican un cáncer de pulmón terminal y es entonces cuando Marta Martín puede poner en práctica todos los conocimientos aprendidos. Las conclusiones y las nuevas preguntas que se van formulando en todo este proceso de desarrollo personal tanto físico como mental dan lugar a esta obra. En “Un vuelo que me salvó la vida”, nos revela como salvó su vida mirando al cáncer no como una condena, sino como una oportunidad para curarse. Su fe en una alimentación adecuada y la práctica continua de un pensamiento consciente la llevaron hacer del cáncer algo más que una enfermedad.
Marta Martín se ha convertido en una guía esencial para todos aquellos que quieran curarse, y de urgencia vital para los que todavía piensan que algo así no es posible. Objeto de estudio y sanadora, con la publicación de este libro nos hace participes a todos nosotros de la experiencia que la mantuvo con vida.
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El cáncer es un síntoma de un conflicto íntimo
Eva Juan: "El cáncer es el síntoma de un conflicto íntimo"
miercoles 8 de octubre 2008
Eva Juan Psicooncóloga. Orienta a enfermos de cáncer atendidos en los hospitales de Sant Pau y Quirón, de Barcelona, cuando acaban las terapias y reanudan su vida. Intenta que aprovechen el episodio.
ÀNGELS GALLARDO
--Si hoy le diagnosticaran un cáncer, ¿cómo cree que reaccionaría?--Iría en busca del conflicto mental que me lo ha provocado. Investigaría qué situación emocional ha causado una sacudida tan grave en mi salud física. Haría limpieza.--¿Y qué efecto tendría esa actitud?--Espero que consiguiera la curación. Evidentemente, en un cáncer influyen muchos factores y tal vez se tratara de algo irresoluble, pero, de entrada, intentaría deshacer la madeja causante, desbloquear el punto que me ha llevado a esa enorme desarmonización del cuerpo físico.--¿Dice que podría autocurarse?--Sí. Es que yo creo que la curación puede llegar también a través de un trabajo psíquico intenso en el que se deshagan esos puntos de conflicto que emocionalmente te llevan a un grave deterioro físico.--¿Qué peso tienen las emociones en la aparición de una enfermedad?--Como mínimo, el mismo peso que las alteraciones físicas. Personalmente, incluso considero que lo emocional es más decisorio que lo físico. Creo que todo lo que nos ocurre en el cuerpo depende de nuestra mente, aunque sé perfectamente que este es un tema cuestionado.--¿Un disgusto importante puede iniciar un cáncer?--Estoy segura de que un golpe vital fuerte, que te impacte mucho, puede ser un factor que desequilibre suficientemente el cuerpo como para desencadenar un cáncer. Cada vez hay más investigaciones que coinciden en esa idea.--¿Explica esto a sus enfermos?--Sí, sí. Siempre, en función de la capacidad mental que percibo en cada uno. De una forma u otra, a todos.--¿Y reconocen haber sufrido un choque que les rompió la salud?--Sí. Casi siempre. Excepto si se trata de personas muy negadoras de su vida emocional, que las hay. Cuando reciben el impacto de saber que sufren una enfermedad tan seria, buscan. A su manera, entienden que ha habido un momento de sufrimiento emocional intenso, lo reconocen y me lo dicen: "Creo que aquel disgusto me desmontó totalmente..." o "tal época de estrés fue insoportable".--¿Los oncólogos de los hospitales donde visita reconocen su trabajo?--No, no. Yo voy trabajando por mi cuenta. Lo que hago no les interesa, y tampoco tienen tiempo de conocerlo. El ritmo de visitas diarias que atienden es tan bestial que no podrían. Además, existe un enorme desconocimiento de todo lo relacionado con el mundo psíquico y emocional. A los médicos no se les forma para que sepan valorar ese aspecto: trabajan exclusivamente con el cuerpo físico, salvo algunas excepciones.--¿Cómo la recibieron?--Para ellos, el tema psíquico es un aspecto difícil de integrar. Mi presencia les parecía algo así como un lujo, porque la primera demanda de los enfermos es que se les salve la vida, lo que entienden exclusivamente por recuperar la salud del cuerpo. Todo el asunto psicológico siempre se ha considerado de segunda línea, aunque cada vez se sabe más que el aspecto emocional tiene un efecto directo en la enfermedad y su posible curación. Los hospitales se van abriendo a esta idea porque existe demanda de la población.--¿A cuántos enfermos visita?--A mí me llegan apenas un 10% de los enfermos de cáncer que son atendidos en el Hospital de Sant Pau. Allí trabajan cerca de 35 oncólogos, que visitan a diario a una media de 30 enfermos. Yo soy la única psicooncó- loga. Vienen a verme en cualquier momento de su proceso, en especial cuando acaban las terapias y han de reiniciar su vida. Al empezar la fase llamada de intervalo libre de enfermedad, con altas o bajas posibilidades de recaer. Es la parte más difícil.--Su tratamiento ¿qué pretende?--Si le digo la verdad, yo no pretendo nada. Espero a ver qué preocupaciones tiene cada persona y a partir de ahí empiezo a profundizar. Aparentemente, todos vienen por el asunto del cáncer, pero resulta que lo que más les preocupa, y de lo que más hablan, es de las relaciones familiares o laborales que les causan conflicto. Solos, ellos mismos, se centran en el verdadero problema de su vida, y eso para mí es fundamental, porque yo necesito tratar a la persona, no el tumor. El cáncer es el síntoma de un conflicto íntimo y personal. Y de eso hablamos.--¿Lo que usted hace se podría aplicar a cualquier otra enfermedad?--Evidentemente, sí. Yo creo que se ha empezado por el cáncer porque, se quiera o no, es una enfermedad muy devastadora y agresiva.--¿El psicooncólogo es una figura admitida en el mundo sanitario?--Desde el 2002, los hay en todos los grandes hospitales de Catalunya. Otra cosa es que se nos tenga en cuenta. Lo lógico sería que el primer diagnóstico de un cáncer se hiciera, en paralelo, desde el punto de vista físico y psíquico, para entender a la persona completa. Pero no es así.
miercoles 8 de octubre 2008
Eva Juan Psicooncóloga. Orienta a enfermos de cáncer atendidos en los hospitales de Sant Pau y Quirón, de Barcelona, cuando acaban las terapias y reanudan su vida. Intenta que aprovechen el episodio.
ÀNGELS GALLARDO
--Si hoy le diagnosticaran un cáncer, ¿cómo cree que reaccionaría?--Iría en busca del conflicto mental que me lo ha provocado. Investigaría qué situación emocional ha causado una sacudida tan grave en mi salud física. Haría limpieza.--¿Y qué efecto tendría esa actitud?--Espero que consiguiera la curación. Evidentemente, en un cáncer influyen muchos factores y tal vez se tratara de algo irresoluble, pero, de entrada, intentaría deshacer la madeja causante, desbloquear el punto que me ha llevado a esa enorme desarmonización del cuerpo físico.--¿Dice que podría autocurarse?--Sí. Es que yo creo que la curación puede llegar también a través de un trabajo psíquico intenso en el que se deshagan esos puntos de conflicto que emocionalmente te llevan a un grave deterioro físico.--¿Qué peso tienen las emociones en la aparición de una enfermedad?--Como mínimo, el mismo peso que las alteraciones físicas. Personalmente, incluso considero que lo emocional es más decisorio que lo físico. Creo que todo lo que nos ocurre en el cuerpo depende de nuestra mente, aunque sé perfectamente que este es un tema cuestionado.--¿Un disgusto importante puede iniciar un cáncer?--Estoy segura de que un golpe vital fuerte, que te impacte mucho, puede ser un factor que desequilibre suficientemente el cuerpo como para desencadenar un cáncer. Cada vez hay más investigaciones que coinciden en esa idea.--¿Explica esto a sus enfermos?--Sí, sí. Siempre, en función de la capacidad mental que percibo en cada uno. De una forma u otra, a todos.--¿Y reconocen haber sufrido un choque que les rompió la salud?--Sí. Casi siempre. Excepto si se trata de personas muy negadoras de su vida emocional, que las hay. Cuando reciben el impacto de saber que sufren una enfermedad tan seria, buscan. A su manera, entienden que ha habido un momento de sufrimiento emocional intenso, lo reconocen y me lo dicen: "Creo que aquel disgusto me desmontó totalmente..." o "tal época de estrés fue insoportable".--¿Los oncólogos de los hospitales donde visita reconocen su trabajo?--No, no. Yo voy trabajando por mi cuenta. Lo que hago no les interesa, y tampoco tienen tiempo de conocerlo. El ritmo de visitas diarias que atienden es tan bestial que no podrían. Además, existe un enorme desconocimiento de todo lo relacionado con el mundo psíquico y emocional. A los médicos no se les forma para que sepan valorar ese aspecto: trabajan exclusivamente con el cuerpo físico, salvo algunas excepciones.--¿Cómo la recibieron?--Para ellos, el tema psíquico es un aspecto difícil de integrar. Mi presencia les parecía algo así como un lujo, porque la primera demanda de los enfermos es que se les salve la vida, lo que entienden exclusivamente por recuperar la salud del cuerpo. Todo el asunto psicológico siempre se ha considerado de segunda línea, aunque cada vez se sabe más que el aspecto emocional tiene un efecto directo en la enfermedad y su posible curación. Los hospitales se van abriendo a esta idea porque existe demanda de la población.--¿A cuántos enfermos visita?--A mí me llegan apenas un 10% de los enfermos de cáncer que son atendidos en el Hospital de Sant Pau. Allí trabajan cerca de 35 oncólogos, que visitan a diario a una media de 30 enfermos. Yo soy la única psicooncó- loga. Vienen a verme en cualquier momento de su proceso, en especial cuando acaban las terapias y han de reiniciar su vida. Al empezar la fase llamada de intervalo libre de enfermedad, con altas o bajas posibilidades de recaer. Es la parte más difícil.--Su tratamiento ¿qué pretende?--Si le digo la verdad, yo no pretendo nada. Espero a ver qué preocupaciones tiene cada persona y a partir de ahí empiezo a profundizar. Aparentemente, todos vienen por el asunto del cáncer, pero resulta que lo que más les preocupa, y de lo que más hablan, es de las relaciones familiares o laborales que les causan conflicto. Solos, ellos mismos, se centran en el verdadero problema de su vida, y eso para mí es fundamental, porque yo necesito tratar a la persona, no el tumor. El cáncer es el síntoma de un conflicto íntimo y personal. Y de eso hablamos.--¿Lo que usted hace se podría aplicar a cualquier otra enfermedad?--Evidentemente, sí. Yo creo que se ha empezado por el cáncer porque, se quiera o no, es una enfermedad muy devastadora y agresiva.--¿El psicooncólogo es una figura admitida en el mundo sanitario?--Desde el 2002, los hay en todos los grandes hospitales de Catalunya. Otra cosa es que se nos tenga en cuenta. Lo lógico sería que el primer diagnóstico de un cáncer se hiciera, en paralelo, desde el punto de vista físico y psíquico, para entender a la persona completa. Pero no es así.
Centro holístico para curar el cáncer
Centro holístico para curar el cáncer
El cáncer no sólo toca las vidas de las personas que lo padecen, sino también la de los familiares que tienen que vivir con el sufrimiento y el desgaste emocional que conlleva la enfermedad.
Con ese antecedente en mente, el Centro de Tratamiento e Investigación para el Cáncer de City of Hope inauguró ayer en Duarte el centro de Recursos Familiares Sheri & Les Biller un esfuerzo por dar servicios integrados de apoyo, no sólo a pacientes con cáncer sino a sus familiares.
Respuestas a las inquietudes que surgen al saber de un familiar con cáncer o enfermedades que amenazan la vida, ayuda psicológica, emocional, espiritual y hasta servicios educativos, es lo que cientos de familias podrán encontrar en este nuevo centro ubicado en la ciudad de Duarte.
"Este centro marca un hito para la Ciudad de Esperanza [City of Hope] su compromiso de proveer un tratamiento compasivo y de apoyo a los familiares y amigos de sus pacientes", recalcó el presidente y director ejecutivo de City of Hope, Michael Friedman durante la ceremonia inaugural, en la que estuvo presente el alcalde de Los Ángeles, Antonio Villaraigosa.
"Virtualmente todos hemos sido tocados en algún momento por el cáncer", expresó el edil angelino quien explicó que él aún usaba un brazalete por una persona que murió por cáncer de páncreas. "Esos días en el hospital fueron tan dramáticos, y por es por eso que tener un lugar donde tener ayuda es como tener una oportunidad de curar a toda una familia", agregó.
El centro Biller de City of Hope brindará recursos educativos a pacientes y sus familias, áreas para actividades como talleres educativos, grupos de apoyo emocional y hasta clases de yoga, según Matthew Loscalzo, director del nuevo centro.
Según Loscalzo, el centro Biller busca ser el modelo en otorgamiento de servicios médicos a nivel nacional al tomar el estilo de "personas completas", un modelo que aseguraría que desde que lleguen al centro médico tanto pacientes como familiares tengan el apoyo necesario para el tratamiento médico.
Habrá clínicas de trabajo social, psicología, psiquiatría, manejo de dolor, cuidado espiritual, rehabilitación, nutrición e incluso clases de artes gráficas como terapia.
El proyecto de tres mil pies cuadrados fue construido gracias a una donación de dos millones de dólares de la fundación Sheri & Les Biller.
"City of Hope tiene un largo compromiso de dar cuidado a las personas de forma completa, como lo dice su credo ‘No hay ganancia en curar el cuerpo si en el proceso destruimos el alma’", expresó Sheri Biller, presidenta de la fundación y miembro de la junta de directivos. "Eso es lo que hace a City of Hope único y el lugar correcto para este tipo de centro", agregó.
City of Hope es un centro de tratamiento e investigación del cáncer, ubicado en el 1500 de la calle Duarte, en la ciudad que lleva el mismo nombre.
Fundado en 1913 City of Hope ha sido reconocido como uno de los mejores hospitales de tratamiento de cáncer y de urología por el U.S. News and World Report.
El cáncer no sólo toca las vidas de las personas que lo padecen, sino también la de los familiares que tienen que vivir con el sufrimiento y el desgaste emocional que conlleva la enfermedad.
Con ese antecedente en mente, el Centro de Tratamiento e Investigación para el Cáncer de City of Hope inauguró ayer en Duarte el centro de Recursos Familiares Sheri & Les Biller un esfuerzo por dar servicios integrados de apoyo, no sólo a pacientes con cáncer sino a sus familiares.
Respuestas a las inquietudes que surgen al saber de un familiar con cáncer o enfermedades que amenazan la vida, ayuda psicológica, emocional, espiritual y hasta servicios educativos, es lo que cientos de familias podrán encontrar en este nuevo centro ubicado en la ciudad de Duarte.
"Este centro marca un hito para la Ciudad de Esperanza [City of Hope] su compromiso de proveer un tratamiento compasivo y de apoyo a los familiares y amigos de sus pacientes", recalcó el presidente y director ejecutivo de City of Hope, Michael Friedman durante la ceremonia inaugural, en la que estuvo presente el alcalde de Los Ángeles, Antonio Villaraigosa.
"Virtualmente todos hemos sido tocados en algún momento por el cáncer", expresó el edil angelino quien explicó que él aún usaba un brazalete por una persona que murió por cáncer de páncreas. "Esos días en el hospital fueron tan dramáticos, y por es por eso que tener un lugar donde tener ayuda es como tener una oportunidad de curar a toda una familia", agregó.
El centro Biller de City of Hope brindará recursos educativos a pacientes y sus familias, áreas para actividades como talleres educativos, grupos de apoyo emocional y hasta clases de yoga, según Matthew Loscalzo, director del nuevo centro.
Según Loscalzo, el centro Biller busca ser el modelo en otorgamiento de servicios médicos a nivel nacional al tomar el estilo de "personas completas", un modelo que aseguraría que desde que lleguen al centro médico tanto pacientes como familiares tengan el apoyo necesario para el tratamiento médico.
Habrá clínicas de trabajo social, psicología, psiquiatría, manejo de dolor, cuidado espiritual, rehabilitación, nutrición e incluso clases de artes gráficas como terapia.
El proyecto de tres mil pies cuadrados fue construido gracias a una donación de dos millones de dólares de la fundación Sheri & Les Biller.
"City of Hope tiene un largo compromiso de dar cuidado a las personas de forma completa, como lo dice su credo ‘No hay ganancia en curar el cuerpo si en el proceso destruimos el alma’", expresó Sheri Biller, presidenta de la fundación y miembro de la junta de directivos. "Eso es lo que hace a City of Hope único y el lugar correcto para este tipo de centro", agregó.
City of Hope es un centro de tratamiento e investigación del cáncer, ubicado en el 1500 de la calle Duarte, en la ciudad que lleva el mismo nombre.
Fundado en 1913 City of Hope ha sido reconocido como uno de los mejores hospitales de tratamiento de cáncer y de urología por el U.S. News and World Report.
Cáncer y Sida - Premio Nobel
EL LEGADO DE ALFRED NOBEL - MEDICINA
Premian a estudiosos del sida y del cáncer
Los Nobel de Medicina significaron un reconocimiento a las investigaciones realizadas respecto de dos de las grandes plagas del siglo XXI. Distinguieron a dos franceses que identificaron el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y a un alemán que descubrió el virus que causa el cáncer de cuello de útero.
EN FRANCIA. Françoise Barré-Sinoussi trabajó con el VIH en 1983. ANUNCIO. Luc Montagnier anunció que habrá vacunas contra el sida. VIROLOGO. El alemán Harald zur Hausen dijo que no esperaba el premio. REUTERS
Sirvió para el diagnóstico y la terapia del sidaAyudó a fabricar la vacuna contra el HPVFin de la pelea con el estadounidense GalloDenunció los estragos del sidaUn ejemplo de modestiaIncomprendido por sus colegasEl Nobel premió aportes a la cura del sida y del cáncer
Estocolmo.- El premio Nobel de Medicina, otorgado por el Instituto Karolinska de Estocolmo, recompensó hoy los trabajos de los investigadores franceses Françoise Barré-Sinoussi y Luc Montagnier y del alemán Harald zur Hausen sobre dos de las grandes plagas del siglo XXI: el sida y el cáncer.Los dos científicos franceses fueron premiados por haber descubierto el virus de inmunodeficiencia (VIH) causante del sida, que hasta ahora ha matado a 25 millones de personas en todo el mundo. El alemán Zur Hausen identificó el virus responsable del cáncer de cuello del útero (VPH), que afecta anualmente a 500.000 mujeres en todo el planeta.Los franceses deberán compartir la mitad del galardón (25% cada uno), dotado de 10 millones de coronas suecas, que equivalen a alrededor de 1,4 millón de dólares. La otra mitad (50%) será para el alemán. Cuando Montagnier y Barré-Sinoussi comenzaron su investigación, a principios de los años 1980, un síndrome de inmunodeficiencia desconocido hasta el momento comenzaba a cobrar víctimas en Occidente. Sus hallazgos ayudaron a explicar cómo el VIH afecta el sistema inmunológico y contribuyeron al desarrollo de medicamentos que permiten a los pacientes llevar una vida saludable.Al conocer que había obtenido el galardón, mientras participaba en una conferencia internacional en Abiyán, Costa de Marfil, Montagnier lo dedicó a todos los enfermos de sida, y anunció que se podrá desarrollar una vacuna terapéutica en los próximos diez años. Añadió que ahora investiga “tratamientos complementarios que permitirán erradicar la infección”. “Confieso que estaba muy lejos de esperarme esta noticia”, declaró, por su parte, Barré-Sinoussi. Añadió que desde 1983 consagró totalmente su carrera a la investigación del sida.ImpensableHace sólo tres décadas, la idea de que las infecciones podían causar cáncer era desestimada por la mayoría de los investigadores. Hoy es un hecho ampliamente aceptado. Uno de los científicos que más contribuyó a este cambio de visión es el virólogo Zur Hausen, quien formuló la hipótesis de que el cáncer de cuello de útero era causado por los virus de papiloma humano (HPV). A comienzos de los años 1980 consiguió, junto con su equipo, aislar los tipos decisivos de virus. Con este logro, puso la piedra fundamental para el desarrollo de vacunas contra el cáncer. “Por supuesto que pensé ocasionalmente en ganar el Nobel, porque sabía que varias veces fui propuesto. Pero no lo esperaba”, confesó.“Nunca antes la ciencia y la medicina han sido tan rápidas a la hora de descubrir, identificar el origen y aportar tratamiento para una nueva enfermedad”, remarcó el Instituto Karolinska.Los tres científicos recibirán su galardón de manos del rey Carlos Gustavo de Suecia el 10 de diciembre, fecha del aniversario de la muerte de Alfred Nobel, creador del premio. Hoy se conocerá el nombre del ganador del Nobel de Física, y mañana, el del de Química, otorgados por la Real Academia de Ciencias de Suecia, y el jueves, el de Literatura. (AFP-NA-DPA-Reuter-Télam)
Premian a estudiosos del sida y del cáncer
Los Nobel de Medicina significaron un reconocimiento a las investigaciones realizadas respecto de dos de las grandes plagas del siglo XXI. Distinguieron a dos franceses que identificaron el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y a un alemán que descubrió el virus que causa el cáncer de cuello de útero.
EN FRANCIA. Françoise Barré-Sinoussi trabajó con el VIH en 1983. ANUNCIO. Luc Montagnier anunció que habrá vacunas contra el sida. VIROLOGO. El alemán Harald zur Hausen dijo que no esperaba el premio. REUTERS
Sirvió para el diagnóstico y la terapia del sidaAyudó a fabricar la vacuna contra el HPVFin de la pelea con el estadounidense GalloDenunció los estragos del sidaUn ejemplo de modestiaIncomprendido por sus colegasEl Nobel premió aportes a la cura del sida y del cáncer
Estocolmo.- El premio Nobel de Medicina, otorgado por el Instituto Karolinska de Estocolmo, recompensó hoy los trabajos de los investigadores franceses Françoise Barré-Sinoussi y Luc Montagnier y del alemán Harald zur Hausen sobre dos de las grandes plagas del siglo XXI: el sida y el cáncer.Los dos científicos franceses fueron premiados por haber descubierto el virus de inmunodeficiencia (VIH) causante del sida, que hasta ahora ha matado a 25 millones de personas en todo el mundo. El alemán Zur Hausen identificó el virus responsable del cáncer de cuello del útero (VPH), que afecta anualmente a 500.000 mujeres en todo el planeta.Los franceses deberán compartir la mitad del galardón (25% cada uno), dotado de 10 millones de coronas suecas, que equivalen a alrededor de 1,4 millón de dólares. La otra mitad (50%) será para el alemán. Cuando Montagnier y Barré-Sinoussi comenzaron su investigación, a principios de los años 1980, un síndrome de inmunodeficiencia desconocido hasta el momento comenzaba a cobrar víctimas en Occidente. Sus hallazgos ayudaron a explicar cómo el VIH afecta el sistema inmunológico y contribuyeron al desarrollo de medicamentos que permiten a los pacientes llevar una vida saludable.Al conocer que había obtenido el galardón, mientras participaba en una conferencia internacional en Abiyán, Costa de Marfil, Montagnier lo dedicó a todos los enfermos de sida, y anunció que se podrá desarrollar una vacuna terapéutica en los próximos diez años. Añadió que ahora investiga “tratamientos complementarios que permitirán erradicar la infección”. “Confieso que estaba muy lejos de esperarme esta noticia”, declaró, por su parte, Barré-Sinoussi. Añadió que desde 1983 consagró totalmente su carrera a la investigación del sida.ImpensableHace sólo tres décadas, la idea de que las infecciones podían causar cáncer era desestimada por la mayoría de los investigadores. Hoy es un hecho ampliamente aceptado. Uno de los científicos que más contribuyó a este cambio de visión es el virólogo Zur Hausen, quien formuló la hipótesis de que el cáncer de cuello de útero era causado por los virus de papiloma humano (HPV). A comienzos de los años 1980 consiguió, junto con su equipo, aislar los tipos decisivos de virus. Con este logro, puso la piedra fundamental para el desarrollo de vacunas contra el cáncer. “Por supuesto que pensé ocasionalmente en ganar el Nobel, porque sabía que varias veces fui propuesto. Pero no lo esperaba”, confesó.“Nunca antes la ciencia y la medicina han sido tan rápidas a la hora de descubrir, identificar el origen y aportar tratamiento para una nueva enfermedad”, remarcó el Instituto Karolinska.Los tres científicos recibirán su galardón de manos del rey Carlos Gustavo de Suecia el 10 de diciembre, fecha del aniversario de la muerte de Alfred Nobel, creador del premio. Hoy se conocerá el nombre del ganador del Nobel de Física, y mañana, el del de Química, otorgados por la Real Academia de Ciencias de Suecia, y el jueves, el de Literatura. (AFP-NA-DPA-Reuter-Télam)
noticias de hoy en la web
Alemania premia a dos biólogas de EEUU por descubrir una encima cancerígena
Las biólogas estadounidenses Elizabeth H. Blackburn y Carol Greider recibirán el Premio Paul Ehrlich-Ludwig Darmstaedter 2009, uno de los principales galardonas científicos de Alemania, por sus investigaciones en relación con el envejecimiento de las células y el desarrollo del cáncer. Según informó hoy el Consejo de la Fundación que otorga anualmente este premio dotado con 100.000 euros, ambas científicas han destacado por el descubrimiento de las telomeras y la telomerasa, factores que desempeñan un papel en el envejecimiento de las células y el desarrollo del cáncer. En 1984, Blackburn, de 59 años, descubrió junto a Greider, quien preparaba con ella su doctorado, la encima telomerasa, que desempeña un papel crucial en la división y envejecimiento de las células. En cada división celular, las telomeras, las partes más extremas de un cromosoma forman un anillo protector en torno a éstos, que se va haciendo más pequeño a medida que progresa la mitosis. El anillo se va empequeñeciendo progresivamente hasta alcanzar un grosor que le impide seguir protegiendo a la célula, lo que conduce a que ésta ya no pueda dividirse o incluso muera. La telomerasa descubierta por Blackburn y Greider contribuye a evitar que las telomeras vayan perdiendo tamaño, pues en cada división acopla nuevos módulos celulares a los extremos de los cromosomas y los hace así crecer nuevamente. De esta forma, la telomerasa se convierte en una especie de "fuente de juventud" de las células con fatídicas consecuencias para las cancerígenas. La telomerasa se halla exclusivamente en células que necesitan alimentarse continuamente, como las de las membranas mucosas o también las del cáncer. Al evitar la muerte de las células, inclusive de las cancerígenas, se puede decir que fomenta el crecimiento de los tumores."Por ese motivo la telomerasa es hoy por hoy un punto esencial de ataque a la hora de desarrollar medicamentos contra el cáncer", destacó el jurado. El Premio Paul Ehrlich y Ludwig Darmstaedter se concede desde 1952 a científicos que destacan por sus descubrimientos en el campo de la inmunología, la hematología, la microbiología, la quimioterapia y, en general, la lucha contra el cáncer.
Se entregará el 14 de marzo de 2009 en Fráncfort y los 100.000 euros de dotación se financian con fondos del ministerio alemán de Sanidad y de donativos.
Las biólogas estadounidenses Elizabeth H. Blackburn y Carol Greider recibirán el Premio Paul Ehrlich-Ludwig Darmstaedter 2009, uno de los principales galardonas científicos de Alemania, por sus investigaciones en relación con el envejecimiento de las células y el desarrollo del cáncer. Según informó hoy el Consejo de la Fundación que otorga anualmente este premio dotado con 100.000 euros, ambas científicas han destacado por el descubrimiento de las telomeras y la telomerasa, factores que desempeñan un papel en el envejecimiento de las células y el desarrollo del cáncer. En 1984, Blackburn, de 59 años, descubrió junto a Greider, quien preparaba con ella su doctorado, la encima telomerasa, que desempeña un papel crucial en la división y envejecimiento de las células. En cada división celular, las telomeras, las partes más extremas de un cromosoma forman un anillo protector en torno a éstos, que se va haciendo más pequeño a medida que progresa la mitosis. El anillo se va empequeñeciendo progresivamente hasta alcanzar un grosor que le impide seguir protegiendo a la célula, lo que conduce a que ésta ya no pueda dividirse o incluso muera. La telomerasa descubierta por Blackburn y Greider contribuye a evitar que las telomeras vayan perdiendo tamaño, pues en cada división acopla nuevos módulos celulares a los extremos de los cromosomas y los hace así crecer nuevamente. De esta forma, la telomerasa se convierte en una especie de "fuente de juventud" de las células con fatídicas consecuencias para las cancerígenas. La telomerasa se halla exclusivamente en células que necesitan alimentarse continuamente, como las de las membranas mucosas o también las del cáncer. Al evitar la muerte de las células, inclusive de las cancerígenas, se puede decir que fomenta el crecimiento de los tumores."Por ese motivo la telomerasa es hoy por hoy un punto esencial de ataque a la hora de desarrollar medicamentos contra el cáncer", destacó el jurado. El Premio Paul Ehrlich y Ludwig Darmstaedter se concede desde 1952 a científicos que destacan por sus descubrimientos en el campo de la inmunología, la hematología, la microbiología, la quimioterapia y, en general, la lucha contra el cáncer.
Se entregará el 14 de marzo de 2009 en Fráncfort y los 100.000 euros de dotación se financian con fondos del ministerio alemán de Sanidad y de donativos.

Joan Massagúe intenta desmitificar el cáncer.
Andorra la Vella (Andorra), 17 sep (EFE).- El doctor Joan Massagué, uno de los mayores expertos mundiales en metástasis, se ha propuesto "desmitificar" el cáncer y considera que en el siglo XXI éste "debe ser visto como una enfermedad normal".
Massagué, que hoy ofrece una conferencia en Andorra la Vella sobre los resultados de las últimas investigaciones en el tratamiento del cáncer organizada por Banca Mora (BIBM) y Advance Medical, dijo en rueda de prensa que "no existen motivos para pensar que los cánceres no son curables".
En ese sentido, el oncólogo catalán aseguró que la sociedad debe tener la impresión de estar ya "dentro de ese futuro en el que dominaremos el cáncer".
De hecho, Massagué sostuvo que durante la segunda mitad de este siglo "dominaremos el cáncer de una forma análoga a como se logró dominar las infecciones durante la mitad del siglo XX".
Esa es la idea que, según el también director del programa de Genética y Biología del Cáncer del Memorial Sloan Kettering Center de Nueva York, se debe trasladar a la población porque "el drama y los conceptos nebulosos" que existen en torno al cáncer "son realidades muy gastadas y fatigadas".
Massagué explicó que el cáncer, a día de hoy, es una enfermedad "que podemos entender" y sobre la que se puede actuar "con mejores estrategias y formas de gestión".
Indicó que debe ser la sociedad la que reclame a las diferentes administraciones su implicación en la investigación del cáncer y, al respecto, añadió, "España y Cataluña se han pronunciado de una forma seria".
Andorra la Vella (Andorra), 17 sep (EFE).- El doctor Joan Massagué, uno de los mayores expertos mundiales en metástasis, se ha propuesto "desmitificar" el cáncer y considera que en el siglo XXI éste "debe ser visto como una enfermedad normal".
Massagué, que hoy ofrece una conferencia en Andorra la Vella sobre los resultados de las últimas investigaciones en el tratamiento del cáncer organizada por Banca Mora (BIBM) y Advance Medical, dijo en rueda de prensa que "no existen motivos para pensar que los cánceres no son curables".
En ese sentido, el oncólogo catalán aseguró que la sociedad debe tener la impresión de estar ya "dentro de ese futuro en el que dominaremos el cáncer".
De hecho, Massagué sostuvo que durante la segunda mitad de este siglo "dominaremos el cáncer de una forma análoga a como se logró dominar las infecciones durante la mitad del siglo XX".
Esa es la idea que, según el también director del programa de Genética y Biología del Cáncer del Memorial Sloan Kettering Center de Nueva York, se debe trasladar a la población porque "el drama y los conceptos nebulosos" que existen en torno al cáncer "son realidades muy gastadas y fatigadas".
Massagué explicó que el cáncer, a día de hoy, es una enfermedad "que podemos entender" y sobre la que se puede actuar "con mejores estrategias y formas de gestión".
Indicó que debe ser la sociedad la que reclame a las diferentes administraciones su implicación en la investigación del cáncer y, al respecto, añadió, "España y Cataluña se han pronunciado de una forma seria".
Los masajes reducen el dolor del cáncer
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Sábado, 13-09-08
Para los que no confían en el poder terapéutico de un buen masaje, los institutos de salud de Estados Unidos aseguran que los masajes pueden reportar beneficios inmediatos para aliviar el dolor y mejorar el humor de enfermos, como los que sufren cáncer avanzado. Sus conclusiones se basan en un amplio estudio, publicado en «Anales de Medicina Interna».
El dolor y la sensación de tristeza y abatimiento son condiciones que se repiten en todos los pacientes oncológicos. Los calmantes y los antidepresivos pueden reducir los síntomas, pero no siempre funcionan y provocan numerosos efectos secundarios. El masaje proporciona sensaciones placenteras y también beneficios físicos y psicológicos al liberar endorfinas. Uno de esos efectos físicos y fáciles de medir es la reducción de la inflamación y de los espasmos musculares, así como una mejora de la circulación sanguínea y linfática.
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Sábado, 13-09-08
Para los que no confían en el poder terapéutico de un buen masaje, los institutos de salud de Estados Unidos aseguran que los masajes pueden reportar beneficios inmediatos para aliviar el dolor y mejorar el humor de enfermos, como los que sufren cáncer avanzado. Sus conclusiones se basan en un amplio estudio, publicado en «Anales de Medicina Interna».
El dolor y la sensación de tristeza y abatimiento son condiciones que se repiten en todos los pacientes oncológicos. Los calmantes y los antidepresivos pueden reducir los síntomas, pero no siempre funcionan y provocan numerosos efectos secundarios. El masaje proporciona sensaciones placenteras y también beneficios físicos y psicológicos al liberar endorfinas. Uno de esos efectos físicos y fáciles de medir es la reducción de la inflamación y de los espasmos musculares, así como una mejora de la circulación sanguínea y linfática.
INVESTIGACIÓN CON 24 PACIENTES
'La mala vida me acorta los telómeros'
Un estudio muestra que los hábitos saludables aumentan los niveles de una enzima
Un londinense haciendo footing en Hyde Park. (Foto: Dave Caulkin AP)
Actualizado martes 16/09/2008 02:01
MARÍA VALERIO
MADRID.- Como si fuese el tapón de un bolígrafo, los telómeros protegen el final de nuestros cromosomas y les dan estabilidad genética. Una de las primeras claves del envejecimiento (o de enfermedades como el cáncer) es el acortamiento de los telómeros, que a medida que se van haciendo más pequeños permiten que las células se vayan debilitando y muriendo. Por primera vez, un estudio ha demostrado que un estilo de vida sana puede aumentar los niveles de telomerasa, la enzima que regula el tamaño de los telómeros.
Un estudio con pocos pacientes y aún preliminar, como sus propios autores insisten en subrayar, aporta esta semana en las páginas de la revista 'The Lancet Oncology' la primera evidencia de que los hábitos de vida pueden influir en la cantidad de esta enzima, vital en el control del envejecimiento de las células.
Treinta voluntarios con un cáncer de próstata muy poco agresivo (sobre el que sus oncólogos llevaban una vigilancia estrecha) se sometieron durante tres meses a un férreo cambio en sus rutinas. Dieta sana (poca grasa y muchas verduras); media hora diaria de paseo; técnicas de relajación, meditación o yoga; suplementos de soja, selenio, aceite de pescado y vitaminas; terapias de grupo durante una hora a la semana y contacto telefónico permanente con asesores, dietistas, enfermeros, psicólogos o enfermeras fueron la tónica durante este breve período de tiempo.
Los investigadores, encabezados por Dean Ornish, del Instituto de Investigación en Medicina Preventiva de Sausalito (en California, EEUU), detectaron que después de ese 'entrenamiento intensivo' el nivel de telomerasa en la sangre de 24 de los participantes se había incrementado un 29% (las muestras de los otros seis no eran válidas). Como efectos 'colaterales' los pacientes lograron reducir también su índice de masa corporal, su tensión arterial, los niveles de triglicéridos y de colesterol 'malo' en sangre, así como el estrés psicológico. En general, concluye el trabajo, mejoraron su calidad de vida y su estado de salud mental.
Como explican los autores, la telomerasa es una enzima que repara y alarga los telómeros a medida que éstos se van acortando. Cada vez más, aseguran, hay evidencias que relacionan la reducción de estos 'tapones' cromosómicos con la aparición de diversas enfermedades, mortalidad prematura y mal pronóstico en pacientes con cáncer de mama, próstata, colon o pulmón. Sin embargo, añaden, es posible que unos telómeros cortos se mantengan estables con un adecuado nivel de telomerasa que los tenga 'a raya'.
Ornish, amigo personal de Bill Clinton, creador de una dieta que lleva su nombre y autor de libros como 'Amar y sobrevivir' o 'Come más, pesa menos', reconoce que estos son sólo los primeros resultados en esta línea. "Teniendo en cuenta que se trata de un trabajo piloto, sólo podemos apuntar que existe una asociación significativa con el aumento de telomerasa, pero no podemos deducir de ello que exista una relación causal directa".
Tendrán que ser estudios más amplios los que confirmen estos resultados, demuestren el efecto directo de la intervención, cuál debería ser su duración exacta o qué mecanismos están implicados en el aumento de la telomerasa. Mientras eso ocurre, el polifacético Ornish asegura que los beneficios de su estudio no se limitan sólo a los varones con cáncer de próstata, sino que pueden venirle bien a toda la población en general.
'La mala vida me acorta los telómeros'
Un estudio muestra que los hábitos saludables aumentan los niveles de una enzima
Un londinense haciendo footing en Hyde Park. (Foto: Dave Caulkin AP)
Actualizado martes 16/09/2008 02:01
MARÍA VALERIO
MADRID.- Como si fuese el tapón de un bolígrafo, los telómeros protegen el final de nuestros cromosomas y les dan estabilidad genética. Una de las primeras claves del envejecimiento (o de enfermedades como el cáncer) es el acortamiento de los telómeros, que a medida que se van haciendo más pequeños permiten que las células se vayan debilitando y muriendo. Por primera vez, un estudio ha demostrado que un estilo de vida sana puede aumentar los niveles de telomerasa, la enzima que regula el tamaño de los telómeros.
Un estudio con pocos pacientes y aún preliminar, como sus propios autores insisten en subrayar, aporta esta semana en las páginas de la revista 'The Lancet Oncology' la primera evidencia de que los hábitos de vida pueden influir en la cantidad de esta enzima, vital en el control del envejecimiento de las células.
Treinta voluntarios con un cáncer de próstata muy poco agresivo (sobre el que sus oncólogos llevaban una vigilancia estrecha) se sometieron durante tres meses a un férreo cambio en sus rutinas. Dieta sana (poca grasa y muchas verduras); media hora diaria de paseo; técnicas de relajación, meditación o yoga; suplementos de soja, selenio, aceite de pescado y vitaminas; terapias de grupo durante una hora a la semana y contacto telefónico permanente con asesores, dietistas, enfermeros, psicólogos o enfermeras fueron la tónica durante este breve período de tiempo.
Los investigadores, encabezados por Dean Ornish, del Instituto de Investigación en Medicina Preventiva de Sausalito (en California, EEUU), detectaron que después de ese 'entrenamiento intensivo' el nivel de telomerasa en la sangre de 24 de los participantes se había incrementado un 29% (las muestras de los otros seis no eran válidas). Como efectos 'colaterales' los pacientes lograron reducir también su índice de masa corporal, su tensión arterial, los niveles de triglicéridos y de colesterol 'malo' en sangre, así como el estrés psicológico. En general, concluye el trabajo, mejoraron su calidad de vida y su estado de salud mental.
Como explican los autores, la telomerasa es una enzima que repara y alarga los telómeros a medida que éstos se van acortando. Cada vez más, aseguran, hay evidencias que relacionan la reducción de estos 'tapones' cromosómicos con la aparición de diversas enfermedades, mortalidad prematura y mal pronóstico en pacientes con cáncer de mama, próstata, colon o pulmón. Sin embargo, añaden, es posible que unos telómeros cortos se mantengan estables con un adecuado nivel de telomerasa que los tenga 'a raya'.
Ornish, amigo personal de Bill Clinton, creador de una dieta que lleva su nombre y autor de libros como 'Amar y sobrevivir' o 'Come más, pesa menos', reconoce que estos son sólo los primeros resultados en esta línea. "Teniendo en cuenta que se trata de un trabajo piloto, sólo podemos apuntar que existe una asociación significativa con el aumento de telomerasa, pero no podemos deducir de ello que exista una relación causal directa".
Tendrán que ser estudios más amplios los que confirmen estos resultados, demuestren el efecto directo de la intervención, cuál debería ser su duración exacta o qué mecanismos están implicados en el aumento de la telomerasa. Mientras eso ocurre, el polifacético Ornish asegura que los beneficios de su estudio no se limitan sólo a los varones con cáncer de próstata, sino que pueden venirle bien a toda la población en general.
Psicooncologia
CONGRESO DE PSICO-ONCOLOGÍA
Cáncer, ¿un aliado de la creatividad?
§ Cuatro artistas participan en Madrid en el congreso mundial de Psico-oncología
De izda a dcha: Hoyos, Luz, Corberó y María Die (Foto: M.V.)
Actualizado jueves 12/06/2008 05:16 (CET)
MARÍA VALERIO
MADRID.- La bailaora Cristina Hoyos confiesa que se despertó de la anestesia después de una cirugía de cáncer de mama arañando con sus dedos las sábanas, como si sus manos no quisiesen dejar de bailar. El escritor mallorquín Baltasar Porcel optó por aprovechar el tratamiento contra un linfoma craneal para dar un empujón final a su última novela. Luz Casal comenzó a componer su último disco ('Vida Tóxica') con la primera sesión de quimioterapia. Ellos, junto con el escultor Xavier Corberó, han compartido su experiencia como pacientes con cáncer con los asistentes al '10 Congreso Mundial de Psico-Oncología' que esta semana se está celebrando en Madrid.
Los cuatro han querido destacar el efecto que la enfermedad tuvo en su vida artística y personal; y todos ellos han coincidido en que son facetas difíciles de separar una de otra. El estado de ánimo, el apoyo psicológico y el trabajo, han insistido, fueron sus mejores aliados durante el tratamiento.
"Los muchos días que pasé en el hospital resulta que, aparte de curarme, recobraba una vitalidad desconocida hasta entonces", rezaba el texto de Baltasar Porcel (Mallorca, 1937) que se ha leído en la conferencia, en el que también se disculpaba por no haberse podido desplazar a Madrid. Porcel fue operado en 2006 de un linfoma extendido en la corteza cerebral, tras lo que siguieron varias sesiones de quimioterapia y un auto-trasplante de células madre. "Creo en el poder (incluso en el placer) de la lucha. Porque, si no luchamos por nuestra vida, por nuestras ilusiones, por nuestros seres queridos... ¿Por qué tendríamos que pugnar?".
Volver al trabajo cuanto antes
Luz Casal (La Coruña, 1958) ha descrito su experiencia como paciente con cáncer de mama como "una lección fantástica", "una oportunidad para sacar conclusiones, utilizar adjetivos y melodías que no había usado nunca antes". Luz ha asegurado que se puso disciplinadamente a trabajar después de la primera sesión de 'quimio', un tratamiento que no le impidió ponerse a cantar enseguida para no perder el tono muscular. Su tumor, ha reconocido, "ha sido una experiencia aprovechada", en la que se ha sentido "una privilegiada" gracias al soporte y al apoyo psicológico de todos los suyos.
"Cuando sea mayor quiero estar vivo", bromeaba el escultor y diseñador de joyas Xavier Corberó (Barcelona, 1935), a quien tuvieron que extirpar un pulmón en 1979 a causa de un cáncer. En su intervención, Corberó ha reconocido que el diagnóstico le sirvió para darse cuenta "de lo pequeños que somos" y ha asegurado que "todos nosotros somos un poco menos estúpidos después del cáncer". La vida, ha añadido, es difícil de definir, "es más bien una actitud hacia el trabajo, la enfermedad, los que nos rodean... Hacia todo".
La última en intervenir, Cristina Hoyos (Sevilla, 1946), ha subrayado su obsesión porque el cáncer de mama que le diagnosticaron en 1996 y la cirugía a la que se sometió (con extirpación de ganglios incluida) no le impidiese seguir bailando. "La primera vez que oyes la palabra cáncer te asustas y el suelo se hunde bajo tus pies", relataba, "pero luego casi me alegré de ser yo porque soy fuerte y sabía que podría con ello". Por eso pugnó por volver a mover el brazo como antes, haciendo ejercicios poco a poco nada más salir del hospital, acudiendo tímidamente a sus ensayos, y subida a un escenario sólo dos meses y medio después.
Hoyos ha destacado el papel de su 'socio' en ese viaje, el médico, y la importancia de reintegrarse a la vida normal cuanto antes. "No soy una heroína, ni pretendía demostrar nada con ello, sólo quería seguir con mi vida, que es el baile. Yo no sé hacer otra cosa".
Cuidar también de los aspectos psicológicos
La principal impulsora de este encuentro, la doctora María Die Trill, coordinadora de la Unidad de Psico-Oncología del Hospital Gregorio Marañón (Madrid), ha recordado al inicio de la sesión plenaria la importancia de que los cuidados psicológicos se integren como parte esencial de la atención a los pacientes con cáncer. Aunque como ha reconocido Luigi Grassi, presidente de la Sociedad Internacional de Psico-Oncología (IPOS, según sus siglas en inglés), sigue habiendo importantes diferencias geográficas y culturales en la atención que se presta a este elemento en los distintos países occidentales.
A pesar de las deficiencias, el especialista en radioterapia Felipe Calvo, ha compartido con los asistentes su convicción sobre la importancia de ofrecer a cada paciente una atención integral, personalizada, tan "individualizada" como los modernos tratamientos moleculares que tanto han avanzado en las últimas décadas. "No tengo ninguna duda de que la psicología está implicada en el control del cáncer de alguna manera", ha apuntado, "y la promoción de la atención psicológica en nuestro hospital [el Gregorio Marañón] supuso un cambio radical en nuestra práctica de la oncología".
Como ha recordado el coordinador de la Estrategia Nacional contra el Cáncer, el doctor Eduardo Díaz Rubio (que abandonará este cargo en el próximo consejo interterritorial de salud), entre el 20% y 30% de los pacientes oncológicos tiene algún tipo de trastorno psicopatológico. Una cifra que aumenta hasta casi el 40% entre quienes están recibiendo quimioterapia y alrededor del 50% de los que están ingresados en el hospital.
Cáncer, ¿un aliado de la creatividad?
§ Cuatro artistas participan en Madrid en el congreso mundial de Psico-oncología
De izda a dcha: Hoyos, Luz, Corberó y María Die (Foto: M.V.)
Actualizado jueves 12/06/2008 05:16 (CET)
MARÍA VALERIO
MADRID.- La bailaora Cristina Hoyos confiesa que se despertó de la anestesia después de una cirugía de cáncer de mama arañando con sus dedos las sábanas, como si sus manos no quisiesen dejar de bailar. El escritor mallorquín Baltasar Porcel optó por aprovechar el tratamiento contra un linfoma craneal para dar un empujón final a su última novela. Luz Casal comenzó a componer su último disco ('Vida Tóxica') con la primera sesión de quimioterapia. Ellos, junto con el escultor Xavier Corberó, han compartido su experiencia como pacientes con cáncer con los asistentes al '10 Congreso Mundial de Psico-Oncología' que esta semana se está celebrando en Madrid.
Los cuatro han querido destacar el efecto que la enfermedad tuvo en su vida artística y personal; y todos ellos han coincidido en que son facetas difíciles de separar una de otra. El estado de ánimo, el apoyo psicológico y el trabajo, han insistido, fueron sus mejores aliados durante el tratamiento.
"Los muchos días que pasé en el hospital resulta que, aparte de curarme, recobraba una vitalidad desconocida hasta entonces", rezaba el texto de Baltasar Porcel (Mallorca, 1937) que se ha leído en la conferencia, en el que también se disculpaba por no haberse podido desplazar a Madrid. Porcel fue operado en 2006 de un linfoma extendido en la corteza cerebral, tras lo que siguieron varias sesiones de quimioterapia y un auto-trasplante de células madre. "Creo en el poder (incluso en el placer) de la lucha. Porque, si no luchamos por nuestra vida, por nuestras ilusiones, por nuestros seres queridos... ¿Por qué tendríamos que pugnar?".
Volver al trabajo cuanto antes
Luz Casal (La Coruña, 1958) ha descrito su experiencia como paciente con cáncer de mama como "una lección fantástica", "una oportunidad para sacar conclusiones, utilizar adjetivos y melodías que no había usado nunca antes". Luz ha asegurado que se puso disciplinadamente a trabajar después de la primera sesión de 'quimio', un tratamiento que no le impidió ponerse a cantar enseguida para no perder el tono muscular. Su tumor, ha reconocido, "ha sido una experiencia aprovechada", en la que se ha sentido "una privilegiada" gracias al soporte y al apoyo psicológico de todos los suyos.
"Cuando sea mayor quiero estar vivo", bromeaba el escultor y diseñador de joyas Xavier Corberó (Barcelona, 1935), a quien tuvieron que extirpar un pulmón en 1979 a causa de un cáncer. En su intervención, Corberó ha reconocido que el diagnóstico le sirvió para darse cuenta "de lo pequeños que somos" y ha asegurado que "todos nosotros somos un poco menos estúpidos después del cáncer". La vida, ha añadido, es difícil de definir, "es más bien una actitud hacia el trabajo, la enfermedad, los que nos rodean... Hacia todo".
La última en intervenir, Cristina Hoyos (Sevilla, 1946), ha subrayado su obsesión porque el cáncer de mama que le diagnosticaron en 1996 y la cirugía a la que se sometió (con extirpación de ganglios incluida) no le impidiese seguir bailando. "La primera vez que oyes la palabra cáncer te asustas y el suelo se hunde bajo tus pies", relataba, "pero luego casi me alegré de ser yo porque soy fuerte y sabía que podría con ello". Por eso pugnó por volver a mover el brazo como antes, haciendo ejercicios poco a poco nada más salir del hospital, acudiendo tímidamente a sus ensayos, y subida a un escenario sólo dos meses y medio después.
Hoyos ha destacado el papel de su 'socio' en ese viaje, el médico, y la importancia de reintegrarse a la vida normal cuanto antes. "No soy una heroína, ni pretendía demostrar nada con ello, sólo quería seguir con mi vida, que es el baile. Yo no sé hacer otra cosa".
Cuidar también de los aspectos psicológicos
La principal impulsora de este encuentro, la doctora María Die Trill, coordinadora de la Unidad de Psico-Oncología del Hospital Gregorio Marañón (Madrid), ha recordado al inicio de la sesión plenaria la importancia de que los cuidados psicológicos se integren como parte esencial de la atención a los pacientes con cáncer. Aunque como ha reconocido Luigi Grassi, presidente de la Sociedad Internacional de Psico-Oncología (IPOS, según sus siglas en inglés), sigue habiendo importantes diferencias geográficas y culturales en la atención que se presta a este elemento en los distintos países occidentales.
A pesar de las deficiencias, el especialista en radioterapia Felipe Calvo, ha compartido con los asistentes su convicción sobre la importancia de ofrecer a cada paciente una atención integral, personalizada, tan "individualizada" como los modernos tratamientos moleculares que tanto han avanzado en las últimas décadas. "No tengo ninguna duda de que la psicología está implicada en el control del cáncer de alguna manera", ha apuntado, "y la promoción de la atención psicológica en nuestro hospital [el Gregorio Marañón] supuso un cambio radical en nuestra práctica de la oncología".
Como ha recordado el coordinador de la Estrategia Nacional contra el Cáncer, el doctor Eduardo Díaz Rubio (que abandonará este cargo en el próximo consejo interterritorial de salud), entre el 20% y 30% de los pacientes oncológicos tiene algún tipo de trastorno psicopatológico. Una cifra que aumenta hasta casi el 40% entre quienes están recibiendo quimioterapia y alrededor del 50% de los que están ingresados en el hospital.
Elmer Huerta, entrevista
Dicen que el 75% de los cánceres se pueden prevenir
Elmer Huerta, el médico peruano que preside la American Cancer Society de EEUU, asegura que la clave para enfrentar el cáncer es “trabajar sobre los factores de riesgo”: tabaquismo, mala alimentación, sedentarismo y agentes infecciosos.
Por Paola Bruno - Foto: Gentileza American Cancer Society
Él le quita dramatismo al tema, lo acerca a la vida cotidiana y repite convencido que la clave está en la educación. Asegura que “cáncer” no es una mala palabra, que hay que animarse a pronunciarla, entenderla y no tenerle miedo. “El 75 por ciento de los cánceres que matan a la gente son prevenibles”, dice sin temor a equivocarse Elmer Huerta, presidente de la American Cancer Society (Sociedad Americana del Cáncer de Estados Unidos). El oncólogo llega a la población latinoamericana -a través de un espacio semanal en CNN en Español- con un mensaje claro: “El cáncer tiene un futuro brillante, ya que es una enfermedad que en la mayoría de los casos puede prevenirse y tratarse exitosamente” (sic). Los cánceres de pulmón, boca y garganta, mama, piel, colorrectal y cérvico-uterino pueden prevenirse modificando los factores de riesgo que están presente en la vida de todos los días. Así lo explicó el médico, que estuvo en Buenos Aires dictando cursos de capacitación. Huerta es peruano y se transformó en el primer latinoamericano en 95 años en conducir la American Cancer Society, con sede en Estados Unidos. “Un día me di cuenta de que la gente en Perú sabía más de telenovelas que del cuidado de su salud, entonces me dediqué a informar y educar a la población”, enfatizó el profesional, que desde 1987 vive en el país del Norte; allí realizó una maestría en Salud Pública en la Universidad de Johns Hopkins y una especialización en Prevención y Control del Cáncer en los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos. - ¿Cómo se previene el cáncer? - Las personas tienen que saber que el consumo de tabaco es la principal causa de cáncer que se puede prevenir, representa 30 por ciento de las muertes por esta enfermedad en los países desarrollados. - Además del cáncer de pulmón, ¿qué otros tipos produce el tabaco? - Boca y garganta, laringe, y es la causa principal de los cánceres de vejiga y páncreas. - Con la actual epidemia de obesidad que hay en las Américas, ¿qué función específica cumple la alimentación en la prevención? - Los factores alimentarios por sí solos representan aproximadamente 30 por ciento de todos los casos de cáncer en los países desarrollados y hasta 20 por ciento en los países en desarrollo. Por eso, para reducir los riesgos de tener cáncer recomendamos: dejar de fumar, mantener un peso saludable durante toda la vida, adoptar un estilo de vida físicamente activo, consumir una dieta rica en alimentos de origen vegetal y limitar el consumo de alcohol. - Entonces, una dieta no saludable durante muchos años, ¿qué puede generar en el cuerpo? - Se puede decir que dietas altas en grasas saturadas y bajas en frutas y en verduras incrementan el riesgo de los cánceres de mama, del colon, de la próstata y del esófago. - ¿Qué sucede con los agentes infecciosos? - Son los responsables de 18 por ciento de los cánceres a nivel mundial. Por ejemplo, el virus del papiloma humano que tiene dos cepas que pueden producir cáncer cérvico-uterino, se puede prevenir usando profiláctico y, también, teniendo una pareja estable. - ¿Qué desencadenan en el organismo la luz solar y la inactividad física? - La radiación UV en exceso y en horarios claves causan varios tipos de cánceres de piel. Mientras que un modo de vida sedentario aumenta el riesgo de cáncer de colon, que también está relacionado con la alimentación. - ¿Cuáles son los cánceres que no se pueden prevenir? - Los factores de riesgos que ya hemos mencionado no influyen en los cánceres, por ejemplo, de cerebro, riñones, ovarios, leucemias y linfomas. Más vale prevenir En los años cincuenta, una de cada cuatro personas iba a desarrollar cáncer. Hoy, una de cada dos personas tiene esa posibilidad. “Aquí vemos la importancia que tiene la prevención, y en ese sentido América Latina es una fábrica de cáncer. Por ejemplo, de cada cien casos de cáncer de cuello de útero, 70 por ciento llega por primera vez al médico en estado grave, es decir, no hay prevención”, graficó Huerta. Las débiles políticas públicas de salud en la región continúan poniendo en peligro a la comunidad. “No se cuenta con controles serios en América Latina. ¿Cuántos países se preocupan porque sus mujeres se hagan el examen citológico (PAP y colposcopía) y así detectar rápidamente una lesión y tratarla? Muy pocos”, recalcó el presidente de la American Cancer Society. “Tampoco nadie analiza en profundidad -completó el médico- que 90 por ciento de los jóvenes adictos al tabaco en la región se inicia a los 18 años, situación que implica enormes posibilidades de tener la patología en la vida adulta”.
Elmer Huerta, el médico peruano que preside la American Cancer Society de EEUU, asegura que la clave para enfrentar el cáncer es “trabajar sobre los factores de riesgo”: tabaquismo, mala alimentación, sedentarismo y agentes infecciosos.
Por Paola Bruno - Foto: Gentileza American Cancer Society
Él le quita dramatismo al tema, lo acerca a la vida cotidiana y repite convencido que la clave está en la educación. Asegura que “cáncer” no es una mala palabra, que hay que animarse a pronunciarla, entenderla y no tenerle miedo. “El 75 por ciento de los cánceres que matan a la gente son prevenibles”, dice sin temor a equivocarse Elmer Huerta, presidente de la American Cancer Society (Sociedad Americana del Cáncer de Estados Unidos). El oncólogo llega a la población latinoamericana -a través de un espacio semanal en CNN en Español- con un mensaje claro: “El cáncer tiene un futuro brillante, ya que es una enfermedad que en la mayoría de los casos puede prevenirse y tratarse exitosamente” (sic). Los cánceres de pulmón, boca y garganta, mama, piel, colorrectal y cérvico-uterino pueden prevenirse modificando los factores de riesgo que están presente en la vida de todos los días. Así lo explicó el médico, que estuvo en Buenos Aires dictando cursos de capacitación. Huerta es peruano y se transformó en el primer latinoamericano en 95 años en conducir la American Cancer Society, con sede en Estados Unidos. “Un día me di cuenta de que la gente en Perú sabía más de telenovelas que del cuidado de su salud, entonces me dediqué a informar y educar a la población”, enfatizó el profesional, que desde 1987 vive en el país del Norte; allí realizó una maestría en Salud Pública en la Universidad de Johns Hopkins y una especialización en Prevención y Control del Cáncer en los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos. - ¿Cómo se previene el cáncer? - Las personas tienen que saber que el consumo de tabaco es la principal causa de cáncer que se puede prevenir, representa 30 por ciento de las muertes por esta enfermedad en los países desarrollados. - Además del cáncer de pulmón, ¿qué otros tipos produce el tabaco? - Boca y garganta, laringe, y es la causa principal de los cánceres de vejiga y páncreas. - Con la actual epidemia de obesidad que hay en las Américas, ¿qué función específica cumple la alimentación en la prevención? - Los factores alimentarios por sí solos representan aproximadamente 30 por ciento de todos los casos de cáncer en los países desarrollados y hasta 20 por ciento en los países en desarrollo. Por eso, para reducir los riesgos de tener cáncer recomendamos: dejar de fumar, mantener un peso saludable durante toda la vida, adoptar un estilo de vida físicamente activo, consumir una dieta rica en alimentos de origen vegetal y limitar el consumo de alcohol. - Entonces, una dieta no saludable durante muchos años, ¿qué puede generar en el cuerpo? - Se puede decir que dietas altas en grasas saturadas y bajas en frutas y en verduras incrementan el riesgo de los cánceres de mama, del colon, de la próstata y del esófago. - ¿Qué sucede con los agentes infecciosos? - Son los responsables de 18 por ciento de los cánceres a nivel mundial. Por ejemplo, el virus del papiloma humano que tiene dos cepas que pueden producir cáncer cérvico-uterino, se puede prevenir usando profiláctico y, también, teniendo una pareja estable. - ¿Qué desencadenan en el organismo la luz solar y la inactividad física? - La radiación UV en exceso y en horarios claves causan varios tipos de cánceres de piel. Mientras que un modo de vida sedentario aumenta el riesgo de cáncer de colon, que también está relacionado con la alimentación. - ¿Cuáles son los cánceres que no se pueden prevenir? - Los factores de riesgos que ya hemos mencionado no influyen en los cánceres, por ejemplo, de cerebro, riñones, ovarios, leucemias y linfomas. Más vale prevenir En los años cincuenta, una de cada cuatro personas iba a desarrollar cáncer. Hoy, una de cada dos personas tiene esa posibilidad. “Aquí vemos la importancia que tiene la prevención, y en ese sentido América Latina es una fábrica de cáncer. Por ejemplo, de cada cien casos de cáncer de cuello de útero, 70 por ciento llega por primera vez al médico en estado grave, es decir, no hay prevención”, graficó Huerta. Las débiles políticas públicas de salud en la región continúan poniendo en peligro a la comunidad. “No se cuenta con controles serios en América Latina. ¿Cuántos países se preocupan porque sus mujeres se hagan el examen citológico (PAP y colposcopía) y así detectar rápidamente una lesión y tratarla? Muy pocos”, recalcó el presidente de la American Cancer Society. “Tampoco nadie analiza en profundidad -completó el médico- que 90 por ciento de los jóvenes adictos al tabaco en la región se inicia a los 18 años, situación que implica enormes posibilidades de tener la patología en la vida adulta”.
Joan Massagué
El investigador Joan Massagué (Barcelona, 1953), premio Príncipe de Asturias en 2004 y único español asentado en la élite de los 50 científicos más citados del mundo, emigró a EEUU para desarrollar su trabajo a principios de la década de 1980. Nueve años más tarde llegó al Memorial Sloan-Kettering Cancer Center, en Nueva York, donde desde 2003 dirige el Departamento
de Genética y Biología del Cáncer. Su trabajo en EEUU le permitió descubrir la maquinaria molecular, clave para el desarrollo embrionario y la regeneración de tejidos, que impide la división celular y protege contra el desarrollo de tumores; cuando ese mecanismo funciona mal, provoca el cáncer. En la actualidad estudia los genes que participan en la metástasis
del cáncer de mama. Desde que la ciencia española lucha por entrar en la primera división mundial, su posible retorno y el impacto que esto tendría se ha convertido en un deseo casi obsesivo para muchos. Hace dos años y medio puso un pie para volver, al asumir la dirección adjunta del Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona, pero el regreso no está hoy entre sus prioridades. Massagué asistió la semana pasada en Girona a un seminario sobre biomedicina, organizado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en el que 16 de los mayores expertos nacionales en la materia expusieron sus trabajos en presencia de los Príncipes de Asturias, Felipe y Leticia. Usted es un emblema de la famosa fuga de cerebros. ¿Es necesario el retorno de los científicos españoles o debe apostarse más bien por traer a los mejores, al margen de su nacionalidad? Como en otras actividades profesionales, hay que apostar por los mejores, sean de donde sean. Además, los españoles siempre intentarán volver, les une su familia, sus costumbres; en cambio, a los extranjeros, a los que no les une nada con España, hay que atraerlos de alguna forma. Esto se consigue con contratos y proyectos interesantes, haciéndoles las mismas ofertas que obtendrían de cualquier país importante en ciencia. ¿Cómo ve la situación actual de la ciencia en España? En los últimos años se han dado pasos muy interesantes en ciencia y en tecnología, como en cualquier otro país avanzado que, además, entiende de economía de la salud. Pero España se encuentra en estos momentos en la adolescencia de su recorrido para convertirse en una potencia científica, hay todavía desajustes por falta de tradición, hay décadas de retraso en algunas cosas. ¿Cuáles son los mayores retos de la política científica en España? Aumentar la financiación privada, contratar talentos, aumentar las infraestructuras y reducir la burocracia, lo cual, además, haría la carrera científica mucho más atractiva; entre muchos otros problemas. Yo lo que haría, ante la duda, sería copiar los sistemas que tienen los países a los que esperamos imitar, si a ellos les va bien es por algo. ¿Qué imagen proyecta hoy la ciencia española en el extranjero? La comunidad científica exterior está muy intrigada por lo que está ocurriendo en España, está a la expectativa, mirando con cariño, diría yo. Así ocurre en EEUU. Pero la apuesta todavía está en el aire. España, en su cambio, ha empezado por lo más fácil, que es movilizar más fondos, prestar más atención política, crear
algunos programas de reincorporación, construir institutos y edificios nuevos, que cuesta mucho dinero... Todo esto es lo más fácil cuando se sale de la situación en la que estaba España históricamente. Lo más difícil es lo que viene ahora, reconvertir las mentalidades y cultivar los liderazgos, por ejemplo, o primar la excelencia, una cosa que me hace muy poco popular cuando la digo, aunque es esencial en cualquier ámbito de la actividad humana. Eso significa sustituir el café para todos por un reconocimiento para los científicos que obtienen mejores resultados... Claro, el que se va a comprar unos zapatos o un buen coche distingue rápidamente donde está lo bueno, se fija en la marca y no espera que todas las marcas sean iguales. No se puede pretender que todos los vinos de todas las regiones de España sean igual de buenos. En investigación, naturalmente, pasa igual, el talento humano no es homogéneo. Sin embargo, el gran enemigo de la reforma científica que España necesita es precisamente la resistencia mezquina, la oposición
fuerte y vociferante que impide o dificulta la necesidad de invertir de manera decidida sobre todo en aquellas entidades e individuos que habiendo recibido lo mismo que otros, han demostrado ser más capaces de llevar sus proyectos adelante. Así es como funciona la investigación en aquellos países a los que quisiéramos emular. En la lucha reciente contra el cáncer han aparecido multitud de marcadores genéticos, alguno de ellos, en su propio laboratorio. ¿Por qué no hay terapias directas con esos genes como diana? Están saliendo marcadores genéticos y van a salir muchísimos más. Pero que tengamos información sobre las susceptibilidades genéticas de cada
persona a padecer determinadas enfermedades es muy distinto a que podamos hacer algo para modificar esas probabilidades. Intervenir a base de ir cambiando genes, que es lo que inocentemente algunos pensaban en la década de 1990 que se conseguiría con la terapia génica, se ha visto que no es posible. La utilidad de los marcadores está más bien en aportar información sobre probabilidades de riesgo para, en función de ellas, mejorar la prevención general, actuar sobre los factores ambientales que pueden desencadenar la enfermedad. No se pueden
cambiar genes hoy en día y es difícil vislumbrar que habrá tecnología para alcanzarlo en el futuro. En oncología será dificil que la terapia génica intervenga, aunque en otras enfermedades, puede que sí. Se sabe que el cáncer de mama puede ser provocado por factores genéticos o ambientales, pero no se sabe cómo actuar contra ellos...
Hay un conocimiento bastante superficial de los elementos de riesgo en sí, más allá de los que son clarísimos. El tratamiento hormonal de la menopausia, las maternidades tardías o las lactancias cortas son factores de riesgo, pero se desconoce en qué porcentaje, hasta qué punto y en qué forma. Cuando se recomiendan dietas, hacer ejercicio u otras actividades, en todo caso saludables, se hace más por intuición que basándose en ciencia exacta. ¿Se llegará en el futuro al control del cáncer? Está cantado que sí y esto va a ser un evento extraordinario para la
ciencia. Ya ha empezado a controlarse el cáncer, es una realidad, un tanto por ciento muy elevado de los 200 ó 300 tipos de cánceres que existen se curan o al menos se hacen crónicos. Hoy hay miles de pacientes que tienen cáncer y que viven una vida perfectamente normal. Y cada año se acota más. Si no ocurre nada imprevisto, como una tercera guerra mundial, el control del cáncer va a producirse y será la gran consecución de la humanidad. Y esto no es sólo una promesa, es algo que se sabe cuando se extrapola lo que ya se ha conseguido y se proyecta hacia las próximas décadas. Y será un cambio fundamental, como el que se produjo en el siglo XX con las enfermedades infecciosas, que ahora consideramos controladas. Aún queda mucho por hacer, pero el final del cáncer, su control absoluto va a llegar.
de Genética y Biología del Cáncer. Su trabajo en EEUU le permitió descubrir la maquinaria molecular, clave para el desarrollo embrionario y la regeneración de tejidos, que impide la división celular y protege contra el desarrollo de tumores; cuando ese mecanismo funciona mal, provoca el cáncer. En la actualidad estudia los genes que participan en la metástasis
del cáncer de mama. Desde que la ciencia española lucha por entrar en la primera división mundial, su posible retorno y el impacto que esto tendría se ha convertido en un deseo casi obsesivo para muchos. Hace dos años y medio puso un pie para volver, al asumir la dirección adjunta del Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona, pero el regreso no está hoy entre sus prioridades. Massagué asistió la semana pasada en Girona a un seminario sobre biomedicina, organizado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en el que 16 de los mayores expertos nacionales en la materia expusieron sus trabajos en presencia de los Príncipes de Asturias, Felipe y Leticia. Usted es un emblema de la famosa fuga de cerebros. ¿Es necesario el retorno de los científicos españoles o debe apostarse más bien por traer a los mejores, al margen de su nacionalidad? Como en otras actividades profesionales, hay que apostar por los mejores, sean de donde sean. Además, los españoles siempre intentarán volver, les une su familia, sus costumbres; en cambio, a los extranjeros, a los que no les une nada con España, hay que atraerlos de alguna forma. Esto se consigue con contratos y proyectos interesantes, haciéndoles las mismas ofertas que obtendrían de cualquier país importante en ciencia. ¿Cómo ve la situación actual de la ciencia en España? En los últimos años se han dado pasos muy interesantes en ciencia y en tecnología, como en cualquier otro país avanzado que, además, entiende de economía de la salud. Pero España se encuentra en estos momentos en la adolescencia de su recorrido para convertirse en una potencia científica, hay todavía desajustes por falta de tradición, hay décadas de retraso en algunas cosas. ¿Cuáles son los mayores retos de la política científica en España? Aumentar la financiación privada, contratar talentos, aumentar las infraestructuras y reducir la burocracia, lo cual, además, haría la carrera científica mucho más atractiva; entre muchos otros problemas. Yo lo que haría, ante la duda, sería copiar los sistemas que tienen los países a los que esperamos imitar, si a ellos les va bien es por algo. ¿Qué imagen proyecta hoy la ciencia española en el extranjero? La comunidad científica exterior está muy intrigada por lo que está ocurriendo en España, está a la expectativa, mirando con cariño, diría yo. Así ocurre en EEUU. Pero la apuesta todavía está en el aire. España, en su cambio, ha empezado por lo más fácil, que es movilizar más fondos, prestar más atención política, crear
algunos programas de reincorporación, construir institutos y edificios nuevos, que cuesta mucho dinero... Todo esto es lo más fácil cuando se sale de la situación en la que estaba España históricamente. Lo más difícil es lo que viene ahora, reconvertir las mentalidades y cultivar los liderazgos, por ejemplo, o primar la excelencia, una cosa que me hace muy poco popular cuando la digo, aunque es esencial en cualquier ámbito de la actividad humana. Eso significa sustituir el café para todos por un reconocimiento para los científicos que obtienen mejores resultados... Claro, el que se va a comprar unos zapatos o un buen coche distingue rápidamente donde está lo bueno, se fija en la marca y no espera que todas las marcas sean iguales. No se puede pretender que todos los vinos de todas las regiones de España sean igual de buenos. En investigación, naturalmente, pasa igual, el talento humano no es homogéneo. Sin embargo, el gran enemigo de la reforma científica que España necesita es precisamente la resistencia mezquina, la oposición
fuerte y vociferante que impide o dificulta la necesidad de invertir de manera decidida sobre todo en aquellas entidades e individuos que habiendo recibido lo mismo que otros, han demostrado ser más capaces de llevar sus proyectos adelante. Así es como funciona la investigación en aquellos países a los que quisiéramos emular. En la lucha reciente contra el cáncer han aparecido multitud de marcadores genéticos, alguno de ellos, en su propio laboratorio. ¿Por qué no hay terapias directas con esos genes como diana? Están saliendo marcadores genéticos y van a salir muchísimos más. Pero que tengamos información sobre las susceptibilidades genéticas de cada
persona a padecer determinadas enfermedades es muy distinto a que podamos hacer algo para modificar esas probabilidades. Intervenir a base de ir cambiando genes, que es lo que inocentemente algunos pensaban en la década de 1990 que se conseguiría con la terapia génica, se ha visto que no es posible. La utilidad de los marcadores está más bien en aportar información sobre probabilidades de riesgo para, en función de ellas, mejorar la prevención general, actuar sobre los factores ambientales que pueden desencadenar la enfermedad. No se pueden
cambiar genes hoy en día y es difícil vislumbrar que habrá tecnología para alcanzarlo en el futuro. En oncología será dificil que la terapia génica intervenga, aunque en otras enfermedades, puede que sí. Se sabe que el cáncer de mama puede ser provocado por factores genéticos o ambientales, pero no se sabe cómo actuar contra ellos...
Hay un conocimiento bastante superficial de los elementos de riesgo en sí, más allá de los que son clarísimos. El tratamiento hormonal de la menopausia, las maternidades tardías o las lactancias cortas son factores de riesgo, pero se desconoce en qué porcentaje, hasta qué punto y en qué forma. Cuando se recomiendan dietas, hacer ejercicio u otras actividades, en todo caso saludables, se hace más por intuición que basándose en ciencia exacta. ¿Se llegará en el futuro al control del cáncer? Está cantado que sí y esto va a ser un evento extraordinario para la
ciencia. Ya ha empezado a controlarse el cáncer, es una realidad, un tanto por ciento muy elevado de los 200 ó 300 tipos de cánceres que existen se curan o al menos se hacen crónicos. Hoy hay miles de pacientes que tienen cáncer y que viven una vida perfectamente normal. Y cada año se acota más. Si no ocurre nada imprevisto, como una tercera guerra mundial, el control del cáncer va a producirse y será la gran consecución de la humanidad. Y esto no es sólo una promesa, es algo que se sabe cuando se extrapola lo que ya se ha conseguido y se proyecta hacia las próximas décadas. Y será un cambio fundamental, como el que se produjo en el siglo XX con las enfermedades infecciosas, que ahora consideramos controladas. Aún queda mucho por hacer, pero el final del cáncer, su control absoluto va a llegar.
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Dia Mundial de la Fibromialgia
Cuidar el cuerpo desde el plato y el mantel
13 de mayo 2010
Afmavi, que celebró ayer el Día de la Fibromialgia, ofrece a sus socios un taller de alimentación saludable
SI para cualquier persona cuidar la alimentación es importante, para aquellas que padecen una enfermedad como la fibromialgia, lo es mucho más. No en vano, la salud pasa en buena medida por la ‘gasolina’ que se le ponga. Y esa gasolina tiene que ser de excelente calidad siempre, sobre todo cuando se padecen los dolores a los que hacen frente las personas afectadas por fibromialgia.Conscientes de ello, los miembros de la Asociación de Fibromialgia de Ávila y Provincia, Afmavi, que ayer celebraron con una conferencia el Día Internacional de esta enfermedad, cuentan desde enero con el taller ‘Potenciación integral del ser’ que, entre otros aspectos, aborda la mejor manera de alimentarse en su caso.Al frente del mismo se encuentra la consejera macrobiótica Marta Martín, que cada martes aporta sus conocimientos a un grupo de unas doce mujeres. «Aquí trabajamos sobre todo para que hagan una comida sana y no opten por la ‘comida chatarra’, como los azúcares refinados», comienza a explicar la argentina, que desglosa algunos de los alimentos que más pueden beneficiar a estos enfermos. «Hablamos, por ejemplo, del té bancha, una infusión que está en el árbol tres años, por lo que su hoja pierde la teína y recupera calcio», describe las propiedades de este té, antes de mencionar el arroz integral, que «depura el organismo». Y esto es fundamental en el caso de los enfermos de fibromialgia porque, según Marta, son personas que habitualmente toman muchos medicamentos para el dolor y la depresión que en ocasiones aparece. «Se trata de dar un alimento al cuerpo para que las medicinas no tengan tanto impacto de choque y que les ayude a metabolizarlas». Y en el curso, en el que también se fomenta el consumo de legumbres, las verduras hervidas o las leches vegetales, se fomenta también el consumo de semillas, como las del lino, sésamo, girasol y calabaza.«En estos casos es muy importante combatir la osteoporosis», recuerda la consejera, que insiste en que con sus charlas no se pretende en ningún momento eliminar las consultas que los afectados deben hacer al médico de cabecera, al psiquiatra o al psicólogo.Y es que en este curso también se trabaja mucho la psicología. De hecho, junto con la alimentación, es el otro pilar de un taller en el que se trabaja para reforzar la autoestima de unos enfermos que no sólo hacen frente a sus dolores sino que, además, en demasiadas ocasiones tienen que enfrentarse a la incomprensión de la sociedad. «En muchas ocasiones las mujeres que padecen fibromialgia se sienten mal tratadas, porque se les acusa de histeria», se lamenta la monitora del curso, que insiste también en la necesidad de incluir el ejercicio físico en una vida sana.
13 de mayo 2010
Afmavi, que celebró ayer el Día de la Fibromialgia, ofrece a sus socios un taller de alimentación saludable
SI para cualquier persona cuidar la alimentación es importante, para aquellas que padecen una enfermedad como la fibromialgia, lo es mucho más. No en vano, la salud pasa en buena medida por la ‘gasolina’ que se le ponga. Y esa gasolina tiene que ser de excelente calidad siempre, sobre todo cuando se padecen los dolores a los que hacen frente las personas afectadas por fibromialgia.Conscientes de ello, los miembros de la Asociación de Fibromialgia de Ávila y Provincia, Afmavi, que ayer celebraron con una conferencia el Día Internacional de esta enfermedad, cuentan desde enero con el taller ‘Potenciación integral del ser’ que, entre otros aspectos, aborda la mejor manera de alimentarse en su caso.Al frente del mismo se encuentra la consejera macrobiótica Marta Martín, que cada martes aporta sus conocimientos a un grupo de unas doce mujeres. «Aquí trabajamos sobre todo para que hagan una comida sana y no opten por la ‘comida chatarra’, como los azúcares refinados», comienza a explicar la argentina, que desglosa algunos de los alimentos que más pueden beneficiar a estos enfermos. «Hablamos, por ejemplo, del té bancha, una infusión que está en el árbol tres años, por lo que su hoja pierde la teína y recupera calcio», describe las propiedades de este té, antes de mencionar el arroz integral, que «depura el organismo». Y esto es fundamental en el caso de los enfermos de fibromialgia porque, según Marta, son personas que habitualmente toman muchos medicamentos para el dolor y la depresión que en ocasiones aparece. «Se trata de dar un alimento al cuerpo para que las medicinas no tengan tanto impacto de choque y que les ayude a metabolizarlas». Y en el curso, en el que también se fomenta el consumo de legumbres, las verduras hervidas o las leches vegetales, se fomenta también el consumo de semillas, como las del lino, sésamo, girasol y calabaza.«En estos casos es muy importante combatir la osteoporosis», recuerda la consejera, que insiste en que con sus charlas no se pretende en ningún momento eliminar las consultas que los afectados deben hacer al médico de cabecera, al psiquiatra o al psicólogo.Y es que en este curso también se trabaja mucho la psicología. De hecho, junto con la alimentación, es el otro pilar de un taller en el que se trabaja para reforzar la autoestima de unos enfermos que no sólo hacen frente a sus dolores sino que, además, en demasiadas ocasiones tienen que enfrentarse a la incomprensión de la sociedad. «En muchas ocasiones las mujeres que padecen fibromialgia se sienten mal tratadas, porque se les acusa de histeria», se lamenta la monitora del curso, que insiste también en la necesidad de incluir el ejercicio físico en una vida sana.
Presentacion del libro en el Episcopio de Avila
Quiero agradecer la colaboricion y el cariño con que fui recibida y tratada por el Excelentisimo Ayuntamiento de Avila a través de su Alcalde el Señor Miguel Angel Garcia Nieto, la solicitud de Aureo Martin y en general de todos los colaboradores y secretarias.
Fue para mi, y lo seguira siendo compartir con ellos proyectos y colaboracion.
Quiero agradecer tambien a:
Juan Carlos Corbacho, a Montaña Dominguez y a todas las personas que de una forma y otra me han dado apoyo en la presentacion de mi libro "Un vuelo que me salvó la vida".
Tambien quiero agradecer a:
La Doctora Eva Yuste por su presencia
a Celia Sanabria y a Javier Lopez por compartir su musica.
a Pia Tedesco por cantar y estar.
a Ana Agustin a la que me une un afecto entrañable.
Tambien a al Doctor Jesus Hernandez y algunas de las enfermeras que han compartido conmigo dias menos felices.
Agradecer al público en general.
A mis amigos que han estado presente.
A los medios de comunicacion.
Gracias una vez mas.
Fue para mi, y lo seguira siendo compartir con ellos proyectos y colaboracion.
Quiero agradecer tambien a:
Juan Carlos Corbacho, a Montaña Dominguez y a todas las personas que de una forma y otra me han dado apoyo en la presentacion de mi libro "Un vuelo que me salvó la vida".
Tambien quiero agradecer a:
La Doctora Eva Yuste por su presencia
a Celia Sanabria y a Javier Lopez por compartir su musica.
a Pia Tedesco por cantar y estar.
a Ana Agustin a la que me une un afecto entrañable.
Tambien a al Doctor Jesus Hernandez y algunas de las enfermeras que han compartido conmigo dias menos felices.
Agradecer al público en general.
A mis amigos que han estado presente.
A los medios de comunicacion.
Gracias una vez mas.